En la década del ’90, en un «prestigioso y centenario matutino»… Recuerdo que en un conflicto sindical por pedido de aumento de sueldo en que la empresa se resistía a las reivindicaciones de los trabajadores, a un operario le tocó, la noche que se había acordado que iban a «enterrar el diario»1, ir «armado» con un pomo de plasticola y tirar un chorro de pegamento sobre las rotativas desde lo más alto.
El chorro de pegamento cortaba la bobina de papel, entonces la tensión que la máquina necesita para seguir girando, se rompía. La bobina enloquecida escupía papel sin parar, y eso generaba una demora en la salida del diario. Era conocido como «El fedayin» un militante protegido con el anonimato por sus compañeros, que tomaba el riesgo.
1-«Enterrar el diario» Significa demorar la salida del periódico. Es una medida sindical de boicot. Al demorar la salida, éste perdía el vuelo de Ezeiza, y no llegaba a distribuirse en algunas zonas del interior del país.